una historia de Las Islas Esmeralda de los Celtas
La Nana de los Niños Cisne
Cada anochecer, cuatro cisnes blancos cantan una cancioncilla sobre El Lago Brumoso. Su nana levanta la bruma y pinta el cielo de rosa y oro. Pero esta noche...
Nivel de lectura
La misma historia, con palabras más sencillas o más ricas.
Las Islas Esmeralda de los Celtas
Las islas esmeralda de los celtas ondulan verdes y brumosas entre un mar plateado y cielos de un gris suave, salpicadas de casas redondas con techo de paja, antiguos robledales y círculos de piedras que zumban. La niebla flota sobre lagos quietos y, al otro lado, casi sin verse, está la Tierra de la Juventud, donde nadie envejece. Las islas están llenas de maravillas amables: un travieso duende que cambia de forma, un viejo y reluciente salmón, una tímida foca encantada del lago y cuatro niños convertidos hace mucho en cisnes que cantan. Aquí un héroe no es el más fuerte ni el que más grita, sino quien está lleno de ideas, escucha con amabilidad y cumple una promesa. Las hazañas más grandes se logran con imaginación, valor y un buen corazón, y hasta un desconocido de aspecto temible, si lo afrontáis con buenas palabras, suele estar más solo que enojado.

Leed en voz alta, despacio y con cariño. Parad a menudo para que los peques respondan. Aquí no hay respuestas equivocadas, solo ideas nuevas y valientes que probar.
Leed en voz alta, o dejad que un peque mayor lo lea solo. Haced una pausa en cada pregunta para que los héroes decidan juntos. Aquí no hay respuestas equivocadas, solo ideas más valientes que probar.
Antes de empezar
Cada anochecer, cuatro cisnes blancos cantan una cancioncilla sobre El Lago Brumoso. Su nana levanta la bruma y pinta el cielo de rosa y oro. Pero esta noche la canción se tambalea. Se le olvida su melodía. Una bruma gris y triste se posa sobre el lago y sobre toda la aldea, y nadie puede ver la puesta de sol.
La Vieja Maeve, Tejedora de Cuentos, os llama a su lado junto al fuego cálido. "Vosotros dos tenéis cabezas llenas de ideas y corazones amables", dice. "¿Ayudaréis a Los Niños Cisne a recordar su nana, para que la bruma se levante otra vez?"
Os da tres regalos: El Arpa Pequeña, La Ramita de Roble y La Torta de Avena y Miel. Luego sonríe. "Aquí no ganamos por ser los más fuertes. Ganamos siendo valientes, amables y con muchas ideas."
¿Cuál es tu nombre de héroe? ¿Eres un héroe de Imaginación, de Valor o de Bondad?
Desde que cualquiera en la aldea tenía memoria, cuatro cisnes blancos habían cantado una nana sobre El Lago Brumoso cada anochecer. Su canción levantaba la bruma de la tarde y volvía todo el cielo de rosa y oro, y la aldea se iba a dormir bajo ella. Pero esta tarde la canción flaqueó. Vaciló, perdió el rumbo y se olvidó de su propia melodía a mitad de camino. Una bruma gris y pesada trepó desde el agua y se posó sobre el lago y los tejados, y nadie pudo encontrar la puesta de sol detrás de ella.
La Vieja Maeve, Tejedora de Cuentos, os llamó a su lado junto al fuego cálido de la casa redonda. "Tenéis cabezas llenas de ideas y corazones amables", dijo, "y eso vale más que una voz fuerte esta noche. ¿Bajaréis al lago y ayudaréis a Los Niños Cisne a recordar su nana, para que la bruma se levante otra vez?"
En vuestras manos puso tres regalos: El Arpa Pequeña, gastada y suave de tanto tocarla, La Ramita de Roble para la suerte, y La Torta de Avena y Miel envuelta en una hoja. "Recordad", dijo, "aquí no ganamos por ser los más fuertes. Ganamos siendo valientes, amables y con muchas ideas."
¿Cuál es tu nombre de héroe? ¿Qué cualidad llevarás: Imaginación, Valor o Bondad?
Para la persona adulta Preparación, reglas y respuestas. Ábrelo cuando quieras (contiene la solución).
La Nana de los Niños Cisne: Reglas para el Adulto
La Guía para el Adulto explica cómo funciona todo el juego; leedla primero si es la primera vez. Esta página solo recoge lo que tiene de especial esta historia. Una tirada fallida nunca es una derrota; nadie pierde. Es una historia suave: nadie pasa miedo mucho rato, nadie sale herido, y las buenas ideas y la amabilidad ganan siempre.
Preparar la partida
- Imprimid el mapa. Cada jugador pone una figura pequeña en la Salida, la casa redonda.
- En este mundo no hay magia. En su lugar, cada héroe se apoya en una o dos de las cinco cualidades: Imaginación (inventar ideas), Valor (un corazón firme), Bondad (cuidar de los demás), Curiosidad (fijarse en lo que otros no ven) o Paciencia (esperar y volver a intentarlo). En la ficha de héroe, donde dice magia, que cada peque escriba la cualidad que más le guste. Dos cualidades distintas funcionan mejor juntas.
- Dad a cada jugador cinco estrellas de energía (cinco fichas o piezas pequeñas). Se gastan y se recuperan durante el juego.
- Sacad tres objetos si podéis: cualquier cosa para El Arpa Pequeña, una hoja o una ramita para La Ramita de Roble, y un pastelito o una ficha para La Torta de Avena y Miel. Cualquier cosa puede ser cualquier cosa.
- Tened a mano vuestros dados y la tabla de dados del final del kit.
El Giro del Destino
Una vez en cada lugar los jugadores pueden tirar para un giro; leed la línea que corresponda. La Guía explica cómo funciona.
| Tirada | El Giro del Destino |
|---|---|
| 1 | Pook el Puca asoma y os da una pista gratis. |
| 2 | Recobráis el valor y recuperáis una estrella de energía. |
| 3 | Una brisa suave llega del lago y el próximo reto es Fácil. |
| 4 | El Salmón de la Sabiduría sopla una burbuja de la suerte. Todo va bien. |
| 5 | Una ramita de roble para la suerte: guardad una tirada para usarla más tarde. |
| 6 | Un estallido de cantos de pájaros, y por un momento todos os sentís valientes. |
Cómo termina
En esta historia no hay ningún enemigo, solo cuatro niños cisne tímidos que han perdido su canción. La historia se gana no venciendo a nadie, sino acercándoos con suavidad, ayudando a los niños cisne a recordar su nana y tocando luego El Arpa Pequeña para que vuelvan a encontrar la voz. La cisne más tímida hallando su nota es el corazón de todo; dejad que ese momento cale. Cuando la canción vuelve, la bruma se levanta en rosa y oro, El Círculo de Piedras tararea y Danu la Bondadosa sonríe. En la página de puzles tenéis los tres retos y sus soluciones.
Parada 1: La Bruma Gris

Bajáis hasta el lago. La bruma gris es tan espesa que apenas veis el agua. En algún lugar ahí fuera están los cuatro niños cisne, pero están callados y escondidos.
¿Cómo los encontraréis? ¿Podríais quedaros muy quietos y escuchar? ¿Podríais llamarlos con suavidad y cariño, para no asustarlos? Probad algo y ved qué pasa.
Cuando os acercáis, con suavidad y cariño, cuatro formas blancas se deslizan fuera de la bruma. Cuatro cisnes de ojos suaves y tristes. Les alegra ver una cara amable. Os dejan acercaros.
El camino os bajó hasta el lago, donde la bruma colgaba tan espesa y gris que el agua casi había desaparecido. En algún lugar de aquella blandura flotaban los cuatro niños cisne, pero la bruma los había vuelto callados y tímidos, y no se veía ni una pluma.
¿Cómo los encontraréis sin asustarlos? Podríais quedaros muy quietos y escuchar la onda más pequeña. Podríais llamarlos, con suavidad y cariño, para que sepan que ha llegado un amigo. ¿Qué probáis?
Cuando os movisteis despacio y hablasteis con cariño, cuatro formas pálidas salieron deslizándose de la bruma hacia vosotros: cuatro cisnes blancos de cuellos largos y ojos suaves y apenados. Parecía que llevaban un rato esperando a alguien con una cara amable. Se acercaron y os dejaron sentaros junto al agua con ellos.
Para la persona adulta: la solución
El reto. Una bruma gris y espesa esconde a los cuatro niños cisne en el lago. Los jugadores deben encontrarlos y acercarse sin asustarlos.
Solución prevista. Es un momento de Bondad y Observación. La jugada lista y amable es ir muy despacio: quedarse quietos y escuchar una onda o un suave sonido de plumas, y luego llamar con dulzura y calidez para que los cisnes sepan que ha llegado un amigo. Los acercamientos ruidosos o bruscos hacen que los cisnes se encojan dentro de la bruma; uno tranquilo y amable los hace salir deslizándose.
Apoyo. Si los peques no están seguros, dejad que una sola pluma blanca baje flotando hasta sus pies, o que la cisne más pequeña dé una llamada suave que puedan seguir. Cualquier acercamiento suave y amable vale, y en cuanto los cisnes ven una cara amistosa se acercan por su cuenta.
Hazlo más fácil. Para los más pequeños, jugad a andar de puntillas y susurrar: caminad sin hacer ruido y decid "hola, cisnes" con la voz más dulce, y los cisnes salen deslizándose a su encuentro.
Parada 2: Recordar la Nana

Los niños cisne quieren cantar, pero se les ha olvidado su nana. Las palabras se han revuelto todas. Tres versitos flotan en la bruma, en desorden, y la canción no funcionará hasta que vuelvan a su sitio.
Pook el Puca, un duende juguetón, se asoma desde un roble y os guiña un ojo con una pista.
¿Podéis ayudarlos a recomponer la nana? Escuchad cada verso. ¿Cuál va primero? ¿Cuál va al final? Podéis hablarlo juntos.
Cuando colocáis los tres versos en el orden correcto, a los niños cisne se les iluminan los ojos. "¡Es eso!", susurran. "¡Así es como va!"
Los niños cisne anhelaban cantar, pero la nana se les había escapado. Las palabras se habían soltado y revuelto, y tres versitos flotaban ahora en la bruma todos en desorden. Hasta que los versos no volvieran a su sitio, la canción sencillamente no se sostendría.
Una forma juguetona crujió en un roble cercano: Pook el Puca, el duende que cambia de forma, a quien le gustaba un acertijo tanto como una travesura. Os tiró un guiño y os ofreció una pista pequeña y de reojo.
¿Podéis ayudarlos a recomponer la nana? Escuchad cada verso por turno. Pensad en cuál empieza la canción y cuál la termina. Habladlo juntos y confiad en el dibujo que pintan las palabras.
Cuando colocasteis los tres versos en su orden correcto, a los niños cisne les brillaron los ojos. "Sí, es eso", suspiraron. "Así es exactamente como va." La forma de la canción les volvió como un sueño a medio recordar.
Para la persona adulta: la solución
El reto. Los niños cisne han olvidado su nana. Tres versos cortos flotan en la bruma todos en desorden, y la canción no funcionará hasta que los jugadores los pongan en su sitio.
Los versos. Leedlos en voz alta en orden revuelto, y luego pedid a los peques que los ordenen. Numeradlos solo para vosotros.
- Cae blando el ocaso en el lago de plata, pequeños, descansad las alas cansadas.
- Sube la bruma, toda rosa y oro, y el viejo círculo de piedras aún canta.
- Dormid ahora, dormid, hasta que el sol de la mañana despierte al mundo con la canción que regala.
La pista del orden. Decid a los peques que la nana recorre una noche entera: empieza en el ocaso, sube por la oscuridad y termina con el sol de la mañana. Las palabras que nombran la hora del día delatan el orden: el ocaso va primero, luego la bruma que sube en rosa y oro, y por último el sol de la mañana. Así que el orden correcto es el verso 1, luego el verso 2, luego el verso 3.
Solución prevista. Es un momento de Memoria y Vocabulario. Los jugadores escuchan las palabras de la hora del día (ocaso, luego la bruma que sube, luego la mañana) y las usan para colocar los versos en orden, del ocaso al amanecer. Pedirle su pista a Pook el Puca vale igual de bien.
Apoyo. Si los peques se atascan, dejad que Pook el Puca tararee la primera línea, o señalad las palabras "ocaso" y "mañana" y preguntad cuál llega antes en una noche. Llegar con ayuda cuenta igual como un éxito completo y recupera una estrella de energía.
Hazlo más fácil. Para los más pequeños, usad solo dos versos: leed el de irse a dormir y el de la mañana, y preguntad cuál cantamos primero cuando toca dormir.
Parada 3: Tocarla Juntos

Los niños cisne ya saben las palabras, pero son tímidos. Una cisne pequeña es la más tímida de todas. Abre el pico y no sale ningún sonido. Esconde la cabeza bajo el ala.
Esto no es una pelea. ¿Cómo podríais ayudarla a sentirse valiente? Tenéis El Arpa Pequeña. ¿Podríais tocar una melodía suave para todos? ¿Podríais decirle a la cisne tímida que no está sola, y cantar con ella para que no cante solita?
Cuando tocáis El Arpa Pequeña y cantáis con ellos, la niña cisne más tímida levanta la cabeza. Una nota pequeña y dulce se le escapa. Luego otra. Pronto los cuatro cantan juntos, fuertes y claros.
Ya los niños cisne sabían cada palabra y, sin embargo, dudaban. Les daban vergüenza sus propias voces, y la cisne más pequeña era la más tímida de todas. Abrió el pico para empezar, pero no salió ningún sonido, y escondió la cabeza bajo el ala, con miedo de cantar sola.
Esto nunca fue una pelea. ¿Cómo podríais ayudarla a encontrar su valor? Lleváis El Arpa Pequeña. Podríais tocar una melodía lenta y suave para guiarlos. Podríais decirle a la niña cisne más tímida que no está sola, y cantar a su lado para que nadie tenga que empezar solo. ¿Qué hacéis?
Cuando levantasteis El Arpa Pequeña y empezasteis a tocar, y vuestras propias voces se unieron a la melodía, la niña cisne más tímida alzó despacio la cabeza. Una sola nota dulce se le escapó, luego otra, más valiente con cada respiración. Uno a uno los demás se unieron a ella, hasta que los cuatro niños cisne cantaban juntos, claros, fuertes y sin miedo.
Para la persona adulta: la solución
El reto. Los niños cisne ya saben las palabras, pero son demasiado tímidos para cantar, y la cisne más pequeña es la más tímida de todas. No encuentra su voz ella sola.
Solución prevista. Es un momento Socioemocional y de Valor. Los jugadores guían la canción en vez de esperar a los cisnes: tocan El Arpa Pequeña para darles una melodía que seguir, cantan con ellos para que ningún cisne tenga que empezar solo, y le dicen una palabra amable a la niña cisne más tímida para que sepa que no está sola. Cuando los jugadores van primero y se quedan a su lado, ella encuentra su nota y los demás la siguen.
Apoyo. Si los peques se quedan parados, o esperan a que empiecen los cisnes, dejad que la niña cisne más tímida susurre: "¿La cantáis conmigo?" En cuanto los jugadores tararean cualquier melodía y la invitan, su primera notita se le escapa y los cuatro niños cisne se unen a la canción.
Hazlo más fácil. Para los más pequeños, tararead "la-la-la" juntos y pedid a la cisne más tímida que añada solo un "la" suyo; esa única nota basta para empezar toda la canción.
El Anochecer se Vuelve Rosa

La nana se eleva sobre El Lago Brumoso, igual que antes. La bruma gris se disipa y se aclara. Se deshace en rosa y oro, y la puesta de sol se derrama sobre el agua.
Arriba, en la loma verde, El Círculo de Piedras tararea bajito y feliz. Los niños cisne se deslizan en círculo, cantando con toda el alma. Y muy alto, sobre el lago, Danu la Bondadosa os mira y sonríe.
Lo conseguisteis juntos. Fuisteis valientes, fuisteis amables y, sobre todo, estuvisteis llenos de ideas. Buenas noches, héroes. Dulces sueños.
La nana se elevó sobre El Lago Brumoso como siempre lo había hecho, y la pesada bruma gris empezó a disiparse y a aclararse. Poco a poco se deshizo, y en su lugar el anochecer se volvió de un rosa hondo y luminoso, atravesado de oro, hasta que todo el lago sostuvo la puesta de sol como un espejo.
En la loma verde de arriba, El Círculo de Piedras tarareó bajito y contento, como hace siempre que los niños cisne cantan. Los cuatro cisnes se deslizaron en un círculo lento, con su canción derramándose por el agua. Y muy alto sobre el lago, Danu la Bondadosa lo miró todo y sonrió.
Lo habíais conseguido, y lo habíais conseguido juntos: con vuestro valor, con vuestra bondad y, por encima de todo, con vuestras muchas ideas. Buenas noches, héroes de las Islas Esmeralda de los Celtas. Dormid bien.
Aquí nadie pierde. Si algo no sale, simplemente buscas otro camino.
Leed en voz alta, parad a menudo y probad ideas. No hay respuestas equivocadas.
